Fern deja sin luz a 850.000 hogares estadounidenses.
Al menos 19 estados de Estados Unidos, junto al Distrito de Columbia, han declarado el estado de emergencia ante la llegada de una intensa tormenta invernal que afectará a gran parte del país. Las autoridades estiman que más de la mitad de la población estadounidense experimentará temperaturas de hasta 20 grados bajo cero, con una peligrosa sensación térmica gélida, durante la próxima semana.
Las nevadas estaban previstas para este domingo en ciudades como Washington y Nueva York, mientras que en regiones como las Montañas Rocosas, Texas y Tennessee ya se reportan importantes acumulaciones de nieve. En estados como Oklahoma se esperan más de 30 centímetros, un fenómeno que solo se ha registrado en tres ocasiones en los últimos 133 años, según datos históricos.
El impacto del frío extremo también se refleja en el mercado energético. Los precios del gas natural han aumentado cerca de un 70 % en la última semana, impulsados por la previsión de un fuerte incremento en la demanda de calefacción. Goldman Sachs advirtió que la tormenta podría afectar de manera significativa la producción energética en todo el país. Samantha Dart, analista de la firma, señaló a CNBC que el congelamiento de los pozos podría interrumpir más del 10 % de la producción nacional de gas natural.
Las autoridades locales han emitido severas advertencias a la población. Kevin Oden, director de Gestión de Emergencias y Respuesta a Crisis de la ciudad de Dallas, instó a los ciudadanos a prepararse para permanecer en sus hogares hasta al menos el miércoles, cuando se espera que el temporal comience a disminuir. Recomendó contar con suficiente comida, medicamentos y suministros para cuatro o cinco días, y advirtió que no será seguro transitar por las carreteras durante las próximas 48 a 72 horas.
Uno de los mayores riesgos para varios estados será la lluvia helada, un fenómeno particularmente peligroso que ocurre cuando la temperatura en la superficie está por debajo del punto de congelación, mientras que en capas superiores de la atmósfera el aire es más cálido, provocando la formación de hielo sobre carreteras y estructuras.
Texas aún recuerda las consecuencias del frío extremo durante la tormenta invernal Uri, en febrero de 2021, cuando más de cuatro millones de personas quedaron sin electricidad durante varios días. En aquel evento murieron al menos 210 personas, principalmente por hipotermia, intoxicación por monóxido de carbono y complicaciones médicas agravadas por las bajas temperaturas, según datos de la Comisión Federal Reguladora de Energía.